¿Cuál es el porcentaje de agua en el cuerpo humano y por qué es el motor de tu bienestar?

¿Cuál es el porcentaje de agua en el cuerpo humano y por qué es el motor de tu bienestar?

El agua es, sin duda, el principal de los beneficios para todos los seres vivos: simplemente, posibilita la vida. En el caso de los seres humanos, la mayor parte de nuestro cuerpo está compuesto por este líquido vital. Sin embargo, este porcentaje no es una cifra fija; varía de forma notable en función de factores como la edad, el sexo o cada etapa de la vida. 

Si quieres descubrir cuánta agua nos compone y cómo gestionarla correctamente para potenciar tu salud desde dentro, ¡sigue leyendo! 

El mapa del agua en las diferentes etapas de la vida 

Nuestro cuerpo experimenta cambios drásticos a medida que sumamos años, y la cantidad de agua que albergamos se mueve con nosotros. El porcentaje general suele oscilar entre el 50% y el 70%:

  • Bebés y niños: Son pura hidratación. Los recién nacidos tienen entre un 70% y un 80% de agua. A partir del primer año, esta cantidad baja a un rango de entre el 60% y el 70%.
  • Adultos: En la edad madura, el porcentaje se estabiliza y se mueve entre el 50% y el 65%.
  • Ancianos: Con la vejez el agua disminuye, situándose en menos del 50% de media.



    ¿Sabías que el sexo también influye? Las mujeres tienen fisiológicamente más tejido adiposo y más cantidad de grasa en el cuerpo que los hombres. 

    Como el tejido graso absorbe menos agua, el porcentaje de agua en las mujeres adultas es menor. 

    Por ello, se estima que una mujer adulta necesita beber de media unos 2,2 litros de agua diarios, frente a los 3 litros aproximados que requiere un hombre. 

    ¿Cómo se distribuye el agua dentro de nosotros? 

    El agua no se reparte de forma homogénea. Cada órgano y tejido requiere una concentración específica para poder cumplir sus misiones biológicas:

    Los grandes beneficios de mantener el equilibrio hídrico

    Consumir agua de forma constante ya sea bebiéndola directamente o a través de caldos, infusiones, frutas y verduras activa mecanismos esenciales para tu día a día: 

    • Digestión y metabolismo: Ayuda a metabolizar los nutrientes de los alimentos y facilita que estos entren directamente en las células. Además, favorece el tránsito intestinal y estimula la saliva. 
    • Efecto detox: Mejora de forma directa la función de los riñones y ayuda a eliminar las toxinas eficazmente.
    • Termorregulación: Actúa como el climatizador del cuerpo mediante la sudoración y la respiración.
    • Protección interna: Amortigua las articulaciones y ayuda al gasto calórico general.

    💡 Un truco personalizado: Si quieres calcular tu necesidad exacta según tu peso corporal, una buena medida es asegurar 30 ml de agua por cada kilogramo de peso. 

    !Alerta: Beber demasiada agua también puede ser perjudicial!

    Al igual que la falta de agua nos deshidrata, cometer excesos y beber agua de forma desmedida puede desequilibrar nuestro organismo y acarrear consecuencias negativas:

    • Interrumpe el descanso y el sueño ante la necesidad recurrente de orinar.
    • Puede producir problemas en la piel y una sudoración extrema.
    • Provoca dolores de cabeza frecuentes.
    • Puede generar problemas musculares debido a un déficit de potasio.
    • Provoca malas digestiones al diluir en exceso los jugos gástricos.

    Conclusión: El agua es el componente esencial no solo para el planeta, sino para mantener nuestra energía alta y que los órganos desempeñen sus funciones vitales. 

    ¡Escucha a tu cuerpo, hidrátate a conciencia !y dale a tu organismo el motor que necesita para brillar!

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