Las mandarinas son una de las frutas más sabrosas y refrescantes del invierno, y, aunque se asocian principalmente con los días soleados, su sabor único puede iluminar incluso los días más fríos. Con su dulzura natural y un toque de acidez, las mandarinas se convierten en el ingrediente perfecto para incorporar a tus platos en esta temporada. Desde ensaladas frescas hasta postres, hay muchas formas de disfrutar de esta fruta en tus recetas diarias.
En este blog de GGcare, te traemos tres recetas deliciosas con mandarinas que no solo te encantarán por su sabor, sino que también aportan frescura y color a tu mesa:
1. Ensalada templada de mandarina, granada y frutos secos
Una ensalada refrescante, con un toque cálido, que combina a la perfección con platos de invierno. La mandarina le aporta frescura y un sabor delicioso que contrasta con la granada y los frutos secos.
Ingredientes:
- 4 mandarinas (peladas y separadas en gajos).
- 1 granada (desgranada).
- 1 aguacate maduro (cortado en cubos).
- 1 puñado de nueces o almendras tostadas.
- 1 cucharadita de miel.
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra.
- Jugo de 1 limón.
- Sal y pimienta al gusto.
- Hojas de menta fresca (opcional).
Preparación:
- En una sartén, calienta el aceite de oliva y añade los gajos de mandarina. Cocina a fuego bajo durante unos minutos, solo para que se templen y suelten su jugo.
- En un bol grande, mezcla las mandarinas templadas, los granos de granada, el aguacate y las nueces.
- Prepara el aderezo combinando miel, juego de limón, sal y pimienta al gusto.
- Vierte el aderezo sobre la ensalada y mezcla bien.
- Si lo deseas, decora con hojas de menta fresca.
Esta ensalada es perfecta como entrante o acompañante para carnes a la parrilla o platos ligeros. La combinación de sabores cítricos y crujientes es simplemente deliciosa.
2. Pato con salsa de mandarina y vino tinto
El pato, con su sabor rico y profundo, se realza con una salsa de mandarina que aporta frescura, combinada con el toque sofisticado del vino tinto. Ideal para una cena elegante y especial.
Ingredientes:
- 2 pechugas de pato.
- 4 mandarinas (zumo y ralladura).
- 100ml de vino tinto.
- 1 cucharada de azúcar moreno.
- 1 cucharada de vinagre balsámico.
- 1 cucharadita de mantequilla.
- Sal y pimienta al gusto.
Preparación:
- Salpica las pechugas de pato con sal y pimienta y cocínelas en una sartén caliente, primero con la piel hacia abajo, durante 6-7 minutos. Luego, voltea y cocina otros 5 minutos.
- Retira las pechugas y mantenlas calientes.
- En la misma sartén, añade azúcar moreno, vinagre balsámico y vino tinto, dejando reducir la salsa a la mitad.
- Agrega el zumo y ralladura de mandarina y cocina unos minutos más hasta que la salsa espese.
- Incorpora la mantequilla para darle un toque cremoso y suave a la salsa.
- Sirve el pato con salda de mandarina por encima.
Esta receta es perfecta para ocasiones especiales, como cenas navideñas o celebraciones elegantes.
3. Mousse de mandarina y chocolate blanco
Este mousse es una combinación perfecta de frescura y cremosidad. La mandarina aporta un toque cítrico refrescante que contrasta maravillosamente con el chocolate blanco, creando un postre ligero pero lleno de sabor.
Ingredientes:
- 2 mandarinas (zumo y ralladura).
- 200gr de chocolate
- 200ml de nata líquida para montar.
- 2 claras de huevo.
- 2 cucharadas de azúcar.
Preparación:
- Derrite el chocolate blanco al baño maría o en el microondas, removiendo bien.
- Monta la nata líquida hasta que esté firme.
- Bate las claras con el azucar hasta obetner picos suaves.
- Mezcla el chocolate derretido con el zumo y ralladura de mandarina.
- Incorpora la nata montada con movimientos envolventes.
- Añade las claras montadas y mezcla suavemente.
- Vierte la mezcla en copas individuales y refrigera durante al menos 2 horas antes de servir.
- Derrite el chocolate blanco al baño maría o en el microondas, removiendo bien.
Este mousse es un postre ideal para terminar una comida festiva con un toque de frescura y ligereza, dejando a todos encantados.
Estas tres recetas son perfectas para sacar el máximo provecho a las mandarinas durante el invierno. Ya sea en una ensalada ligera, en un plato principal o en un postre delicioso.